Vistas de página en total

8 de julio de 2009

ANDRES CALLE

La huerta se ha llenado de rastrojo,
del esplendoroso jardín solo quedan unos cuantos pétalos secos y descoloridos.
No se escucha el cacarear de las gallinas,ni el canto del gallo, ni la vaca,ni el ternero bramando por la leche de su mama.
Esporádicamente llega una perraflaca, moribunda, ya ni ladra. La casa cayendo a pedazos queda vacía,unos pocos checheres, unos cuantos papeles,un catre viejo con tres tablas, en la cocinados ollas rotas y un ripio de sal
¡que ironía!algunos ejemplares viejos de "selecciones del Reader`s Digest" y...un fantasmal espejo curtido
que no refleja mas que la cruel soledad
que deja una amenaza sin fundamentode aquellos que un día fuerón revolucionarios
pero se desviaron del camino... y se les olvido como volver sobre el. En definitiva;No quedan pollos en el galpón,ni marranosen la marranera,a fuerza de lidias
se ve una mula en la pesebrera.
Por el momento no hay explicaciones. Andrés Calle