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1 de mayo de 2008

EMILIANO HINCAPIÉ

EL DEL BOLSITO ES EL SEÑOR EMILIANO HINCAPIÉ CONOCIDO"MEDICO" EN NUESTRA REGIÓN Y EN EL URABÁ.

SANTARRITEÑOS EN TURBO...HACE UNOS AÑOS...

JACINTO RENDÓN(Q.E.P.D.) Y MARIA TERESA, JUAN FERNANDO BUILES(Q.E.P.D.), JULIO CORREA Y JORGE RENDÓN...TIEMPOS AQUELLOS...

"KIKI"FRANCISCO PEREZ, JUAN RAFAEL BUILES Y ROBERTO ZEA

UN BUEN TRAGO, AMIGOS Y GUITARRA...

VIA ITUANGO-SANTA RITA

LA ESCALERA DE ANDRES...VARADA COMO SIEMPRE...PERO AL FINAL, SIEMPRE LLEGABA A SU DESTINO. A UN LADO TOMAS MORENO(Q.E.P.D.)CON UN NIÑO????

RECORDAR ES VIVIR...

ENERO 11 DE 1980, EL SEÑOR MANUEL OQUENDO, EN EL OFICIO DE LA ARRIERÍA, CAMINO DE SANTA RITA HACIA LA GRANJA, SANTA RITA GRAN PRODUCTOR DE CAFÉ Y FRIJOL, HOY 28 AÑOS DESPUES PRODUCTOR DE COCA, "VIOLENCIA" Y UNA JUVENTUD CON OTROS VALORES...EN LA ACTUALIDAD, LA EDUCACIÓN FACTOR QUE TRATA DE RESCATAR UN PUEBLO Y SUS GENTES...SE ACABARÁ LA COCA?????CUANDO LOS GRINGOS DEJEN DE CONSUMIRLA...ENTONCES CUANDO, SE ACABARÁ NUESTRO PROBLEMA?????

Fabio Adarve, nos escribe desde EE.UU

Que tal Juan Carlos, mi nombre es Fabio Adarve, soy primo de tu papa, estoy en Estados Unidos, encontre tu correo electronico, buscando infor- macion de Santa Rita. Quiero saludarte y a la vez enviarle tambien mis recuerdos a tu papa y mama, saludamelos. Hasta la proxima. Fabio Adarve.

27 de abril de 2008

La fiesta del Machete?........

Ese nombre no tiene ningún significado ni referente alguno.... Toda Colombia, toda América se abrió a punta de machete y de hacha. Que le debemos al machete como para hacerle un homenaje?........ Desarrollo?........mas bien deforestación a la lata, destrucción del medio ambiente desde hace 500 años y eso si mucha, mucha violencia. Como olvidar la estigmatización no gratuita que por décadas hemos sufrido los Santarriteños y los Pascuiteños a causa de ese inherte objeto? Porque no mejor le hacemos un homenaje a LA MULA? ( Las Fiestas de la Mula) ese noble animal, paciente, gran compañero y amigo en la soledad de nuestras cordilleras que en pleno siglo XXI sigue siendo el verdadero forjador del precario desarrollo en la basta extensión de nuestro municipio, donde en ocasiones nos demoramos hasta tres dias para ir de la cabacera hasta el destino final a falta de carreteras. Quien que se precie de ser ituanguino no ha puesto sus posaderas sobre este animal y le ha evitado mil fatigas para llegar a su destino? o a quien no le ha llevado los pesados menajes que las espaldas propias no pueden con ellos? O porque no mejor las Fiestas del PARAMILLO, esa majestuosa obra de la naturaleza, última gran altura y fin de la cordillera de los Andes, hacedora de vida y riqueza. Sabian que alli nacen mas de 40 rios? entre los que se destacan el Sinú, San Jorge y Tarazá?...... ese imponente páramo si es digno de resaltar, de mostrar y de publicitar...... cuanta gente en Colombia y especialmente en Antioquia sabe que la máxima altura del Paramillo queda en Ituango? La mayoría identifica al Parque nacional del Paramillo con el Departamento de Cordoba. Es hora de que reividiquemos con orgullo este verdadero patrimonio de nuestro Municipio. Sería un desacierto llamar a nuestras fiestas las fiestas del Machete..... HERNÁN RAMIRO MORENO GÓMEZ. Jefe Oficina Asesora Jurídica Transporte hernan.moreno@metropol.gov.co Calle 41 No. 53 07.Conmutador 57 4 385 6000 Ext. 706 Fax 262 3201.

25 de abril de 2008

Distante, solución en Tarazá

El gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, reiteró que no se logrará ningún acuerdo hasta tanto no cesen las acciones violentas contra la Policía por parte de los campesinos desplazados. En una reunión adelantada ayer entre el Comité de Atención al Desplazado de Tarazá y líderes de los cerca de 2 mil campesinos que protestan, desde el lunes, por la erradicación de cultivos ílicitos se acordó declarar la crisis humanitaria en el municipio.Con esto, la adminsitración local podrá destinar de recursos para la alimentación y el hospedaje de los campesinos mientras se logra un acuerdo definitivo para su retorno.El gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, reiteró que no se logrará ningún acuerdo hasta tanto no cesen las acciones violentas contra la Policía por parte de los campesinos desplazados.El mandatario afirmó que el programa de sustitución de cultivos ilícitos en el departamento no se suspenderá pese al pedido de los campesinos.Hasta el momento van unas 6.500 hectáreas intervenidas y faltarían más de 3.000.Así las cosas, la posibilidad de solución a la segunda marcha de cocaleros que se presenta este año en este municipio del norte de Antioquia se ve más lejana que la distancia entre Medellín y Cartagena.Las refriegas ya han dejado más de 37 lesionados por golpes, 3 heridos de bala y hasta 3 policías antimotines deshidratados por las largas jornadas que deben soportar en sus abultados trajes, en una temperatura ambiente de más de 30 grados."Si van a erradicar, que lo hagan pero que nos den soluciones, porque si nos fumigan hasta las matica de maíz, ¿de qué vamos a sobrevivir?", dijo uno de los líderes del movimiento.Ayer, según el alcalde de esta población pasaban de 2.000 personas y se daba por seguro la llegada de más, pues se detectaron masas de campesinos que venían a pie desde el corregimiento Santa Rita de Ituango hasta este casco urbano, y otros en bus hacia el corregimiento Puerto Valdivia.Si eso llegara a ocurrir podría agravarse aún más la situación, pues la Fuerza Pública tendría que atender más frentes de los que hasta ahora les ha tocado para mantener abierto el paso entre la Costa Atlántica y la capital antioqueña.NÉSTOR ALONSO LÓPEZENVIADO ESPECIALTARAZÁ (BAJO CAUCA ANTIOQUEÑO) Tomado de el periódico el Tiempo.

PABLO MILLÁN: De Antioquia para Colombia

Pablo Monsalve Lopera 'Pablo Millán' es un cantautor nacido en Santa Rita de Ituango. Emergió al mundo discográfico en 1991 con grabaciones por cuenta propia, hechas con Fernando Martínez. En 1992, ya como solista graba su segundo trabajo con Sonolux. En 1994 graba 10 de sus mejores canciones con el grupo Los Villas. En el 96 realiza el trabajo Homenaje a Olimpo Cárdenas que lo dio a conocer en Perú y Ecuador. Desde 1999 hasta hoy ha puesto ha puesto en consideración del público los trabajos musicales Cantándole al despecho (Codiscos), Solo para ti (Colmúsica), Con amor al despecho (PM Producciones) y ahora Si la vida me alcanza. De este último trabajo se destaca el sencillo Dame un respiro, el cual canta a dúo con Adriana Parra. “La canción es una forma de pedir espacio a la pareja”, dice el artista. Pablo le ha compuesto temas a artistas como Darío Gómez y el Chico Jaramillo. Entre sus canciones reslata Contigo no se puede, Gracias por tanto amor, Traidora y Ángel o diablo. “Esas historias son sacadas de la realidad, vivencias y fantasías”, aclara el antioqueño, quien reconoce que por un “estrellón” con una mujer compuso Ángel o demonio. Tomado de el periódico la PATRIA ,de Manizales.

22 de abril de 2008

"¿A QUÉ LE TEMEMOS? ¿A NUESTRA HISTORIA? ¡QUE VIVAN LAS FIESTAS DEL MACHETE!"

COLONIA DE ITUANGO a coloniadeituan. Buenos días. Nos permitimos compartir con Ustedes la reflexión que sobre las Fiestas del Machete hace nuestro paisano Heriberto Gallo Machado, como un aporte a la reflexión y al debate sano. "¿A QUÉ LE TEMEMOS? ¿A NUESTRA HISTORIA? ¡QUE VIVAN LAS FIESTAS DEL MACHETE! Cordial saludo, paisanos y paisanas. Permítanme que comparta con ustedes la siguiente reflexión: La historia de Ituango, la memoria vital de sus gentes, supera la visión de unas Fiestas cercanas en el tiempo que llegaron a su agenda anual para incrustarse en la cotidianidad de los ituanguinos. Un evento reciente en el pueblo, como instrumento lúdico, que a través del jolgorio trae elementos del pasado que recuperan su forma durante los días en que se prolonga la celebración. ¿O qué si no la recuperación de tradiciones nuestras son el Desfile de Mitos y Leyendas o las casetas típicas que se instalan en La Plazuela y otros barrios, donde se ofrecen comidas herencia de nuestros abuelos? Y las danzas, la chirimía, la música, los zanqueros… todo aquello que confluye para darle a las Fiestas el sentido de evento cultural para el encuentro y también para el rescate de costumbres, de historias, de personajes, de recuerdos. Eso somos, como ituanguinos resumimos cada uno en nuestro ser todo lo que otros hicieron antes de nosotros. Los que estaban desde siempre en estas tierras abruptas y majestuosas, los habitantes originarios que derrotaron una y otra vez a los españoles y se negaron con altivez a la ignominiosa conquista. Y los que llegaron, colonos mestizos que buscaban aquí, entre las breñas ituanguinas, nuevas oportunidades de vida para los suyos. LOS ORÍGENES Así se fundó Ituango por allá en 1847, el 21 de agosto más concretamente, un pueblo fruto del empuje de los lugareños encabezados por José Manuel Taparcuá, en una empresa memorable para que ese caserío denominado La Aguada o Fundungo, adscrito a Sabanalarga, comenzara su vida independiente. Y lo lograron, con tesón y esfuerzo, empresa que no resultaba fácil porque Ituango había quedado por fuera de la ruta conquistadora que conducía al interior de Antioquia, hasta llegar a Santa Fe, por las dificultades de sus escarpadas montañas y también por la actitud valiente de sus indígenas para defender sus territorios de los invasores ibéricos. Los nombres de Gregorio Chancí, Patricio Sucerquia y Francisco Chica, al lado de Taparcuá y de los demás pioneros, quedaron para rememorar a nuestros padres fundadores. Y comenzó esta historia que hemos construido entre todos desde entonces y de la cual nosotros apenas somos un eslabón más en la cadena. Con dificultades y problemas, pero también con muchos aciertos para vencer las dificultades que nuestra geografía planteaba. ERRORES Y ACIERTOS Por eso no es vano decir que somos lo que hemos conseguido a lo largo de más de 160 años, incluso más allá en el tiempo al conjugar la historia previa a los intentos colonizadores y de conquista. Esta, compañeros, ha sido una lucha de todos: de los indios que cuidaban nuestro territorio y de los colonos que vinieron a contribuir con su esfuerzo. Encontramos selva y quizás en actitud indolente con la Madre Tierra nos abrimos un espacio que nos permitiera la supervivencia. Y lo hicimos a punta de hacha y de machete. Talvez nos equivocamos en la piel de nuestros tatarabuelos al hacerlo y no podrían condenarnos hoy por eso. Abrimos trochas y caminos, establecimos poblados florecientes y ante la naturaleza que nos cerraba la comunicación con los centros urbanos, establecimos un sistema de comercio propio para hacernos autosuficientes en una economía propia que tenía como destinatarios a los campesinos y lugareños de la cabecera, de los corregimientos y de las veredas. Así nacieron pequeños poblados en esta tierra pródiga, como Santa Rita, La Granja, Pascuitá, El Aro (por muchos años Builópolis), Santa Ana (por muchos años Antadó), Santa Lucía, después La Hundida, Palo Blanco, Guacharaquero, Las Cuatro, La Georgia, Quebrada del Medio, El Bajo Inglés y una larga sucesión de nombres como es de inmenso el mapa que nos cobija generoso. COMPLEJIDADES DE LA HISTORIA El sentido de las Fiestas como expresión cultural, recoge y bebe de esa historia, se nutre de los paisajes geográficos, le rinde homenaje a las gestas de los habitantes originarios, trae de nuevo la memoria, le canta a la nostalgia, recuerda viejos amores, habla de la intrincada sucesión de hechos y sucesos que marcan el devenir de un pueblo como Ituango. Y la historia, paisanos, paisanas, es compleja. Qué tal esa historia lineal que no problematiza, que ve idílicos paisajes de montañas apretujadas por montes y cañadas, por inmensos potreros que desde lejos toman formas caprichosas y graciosas. La historia de campesinos que madrugan con el sol a trabajar la tierra y mujeres que se quedan en sus casas atendiendo las tareas del hogar para esperar en la noche a sus maridos mientras atienden un ejército de niños… O los paisajes bucólicos de hombres y mujeres que salen los domingos al pueblo, asisten a misa, mercan y emprenden el camino de regreso a sus parcelas. Qué tal esta historia que tapa los días de lluvia y la prolongada época de quemas que hacen del paisaje ituanguino un lúgubre lugar pleno de calima espesa que no deja ver los paisajes que antes idealizábamos. O la historia que olvida cómo se han perdido las fuentes de agua y cómo la Naturaleza con sus animales, también originarios, espantada se refugia en los últimos bosques para tratar de escapar del embate agresivo de la especie humana. MÁS Y MENOS La historia es compleja, con altas y con bajas. Los campesinos, los lugareños nuestros salían a los centros poblados, asistían a misa, se emborrachaban y enajenados por el licor cobraban deudas o reclamaban el amor esquivo de una hermosa mestiza que prefería al varón de la vereda de enseguida. Un lindero que se corría de forma irregular, la disputa por una vieja herencia, un camino de servidumbre que tenía que pasar por tierras del vecino y este se empecinaba en impedirlo… ¡Tantas situaciones, compañeros! El Estado resultaba débil para contener la furia del campesino que se sentía agredido en su honor propio, bien por problemas de tierras, de platas o de amores. Las cantinas en El Carmelo, en El Filo, en Cuatro Esquinas, en Santa Rita, en La Granja, En Santa Ana, en Pascuitá, eran templos elevados al dios Baco, en los que se celebraban ritos adobados con guascas llenas de resentimiento por los amores idos, mientras se hacía apología del consumo de licor. "Borracho y muy triste/ me encuentro en la esquina/ tomando y llorando, por una mujer/ y hasta que amanezca/ estaré en la cantina/ a ver si me olvido/ de su mal querer". Y como esa, muchas letras más, que llamaban con desesperación el rencor por todo lo que no tenían. La chicha, la cerveza, el aguardiente, hacían estragos en los cerebros. Y viejos amigos terminaban enfrentados por estúpidos pretextos en los que se defendía el honor del macho herido o del propietario burlado o del trabajador que se sentía estafado por su patrón, o quizás la ocasión resultaba propicia para de una buena vez enfrentar al vecino problemático. Entonces, el machete al cinto, el que en la semana sirvió para procurar sustento, brillaba con los rayos marchitos del sol de la tarde o las débiles bombillas o las velas en la noche, para enfrentar a quien en otras circunstancias era amigo y la percepción enajenada por el trago convertía en enemigo. Así se acabaron familias enteras, dolor profundo que yace en la memoria de lo que somos como pueblo. LOS IMAGINARIOS COLECTIVOS Somos todo eso, somos los amaneceres hermosos y también las mañanas que llamaron la tragedia. Somos las montañas que de lejos forman el paisaje que se inmortaliza en las fotos y también los caminos inhóspitos, los montes y potreros, las vías imposibles en invierno, con las que conviven nuestros campesinos. Somos luz y sombra, día y noche, alegrías y tristezas, cara y sello. Pero no podemos avergonzarnos de ello, de algo que subyace en nuestra condición humana. No podemos escondernos de lo que somos, de nuestro pasado, de la tradición que construimos juntos. No podemos, paisanos y paisanas, escondernos de nuestros fantasmas, de sus voces, de sus historias, felices y trágicas, opulentas y escasas. Esas historias que palpitan en la piel de todos, constituyen el sentido de la ituanguinidad, son el fundamento de la identidad que debemos rescatar, sin temores por lo que nos podamos encontrar en ese empeño. Pero tenemos que ir en busca de los imaginarios, de las voces que se quedaron para siempre en los zaguanes de las casas viejas, en los salones de cafés y de cantinas, en los caminos que vieron el progreso y también sintieron el embate furioso de tantas violencias padecidas. Esos imaginarios nos rescatarán en el presente para permitirnos dirigir pasos y acciones sin temor hacia el futuro. Y no serán los imaginarios estúpidos que se niegan a la historia y se llenan de temor cuando encuentran que la historia es así de complicada. Esos imaginarios no se avergüenzan de ser cuanto somos y sentimos. Ellos sustentan la identidad del ituanguino, con todo lo bueno que hemos construido y con todos los errores cometidos. POR QUÉ LAS FIESTAS DEL MACHETE Por eso no se compadece que ahora nos llenemos de temores porque hay una propuesta de llamar a nuestras fiestas las Fiestas del Machete, para reivindicar este instrumento de labranza, en mala hora convertido en predador de hombres. Para rescatar sus historias, algunas trágicas y otras no tanto, a través de expresiones como la danza, el teatro, la poesía, el canto. ¡El machete carajo! Cómo vamos a sentirnos avergonzados de nuestra historia, de lo que somos, pero no desde la perspectiva de recordar aquellas tardes y noches de bohemia que vieron correr sangre de muchos de nuestros paisanos, sino para construir un imaginario diferente, que nos conduzca hacia la evocación sana de situaciones y momentos, de cuentos y de mitos, de personajes que al luchar por condiciones dignas delinearon el entorno que hoy tenemos. El debate hay que hacerlo pues con la perspectiva del rescate de la identidad ituanguina, de la memoria colectiva. LA ITUANGUINIDAD EN LA SANGRE Ituanguinos, conjunción de pueblos, de razas, afortunado mestizaje. Ituanguinos, una forma de ser y de mirar el mundo, que se sigue enriqueciendo con la llegada de otros hombres y mujeres que se enamoran para siempre de esta tierra y dejan su impronta y así nos legan su riqueza. Ituanguinos, el sentido de un pueblo que pareciera por fin asomarse al esquivo porvenir de progreso para sus gentes. Eso que somos, el orgullo de llamarnos ituanguinos, no nos lo podrán quitar y no lo perderemos si las Fiestas no llevan ese nombre. Somos ituanguinos que celebran las Fiestas del Machete. Lo primero, el llamarnos ituanguinos, porque nos parió esta tierra. Y lo segundo, la lúdica de agosto para celebrar nuestros orígenes, con el nombre sonoro del machete que desbroza rastrojo para que venga la buena cosecha, y que a través de la danza, de las expresiones culturales, rememora épocas pasadas que se quedarán allí, en la memoria colectiva, para contarles a las nuevas generaciones que no ha sido fácil nuestra historia y que sólo el concurso de nuevas mentes y de esfuerzos nuevos permitirá que superemos problemáticas por muchos años enquistadas, rebeldes formas que nos oprimen y por momentos nos doblegan. ¡La ituanguinidad está en el alma y no la perderemos nunca! UN HOMENAJE A LA HISTORIA Entonces qué problema hay en que las Fiestas de Ituango se llamen las Fiestas del Machete. Es un homenaje a nuestra historia y el primer paso que damos para rescatar la memoria colectiva de los imaginarios que se nos escapan cada vez que uno de nuestros viejos se marcha para siempre. Rescatémoslos del olvido y sin temores empecemos un proceso serio de apropiación y consolidación de nuestra cultura ituanguina en todas sus formas, en los relatos, los cuentos, las tradiciones, las formas de producción económica, de comercio, la paulatina fundación y surgimiento de los centros urbanos, la construcción de caminos y carreteras, los montes y ríos, las montañas y los valles. Y, finalmente, los hombres y mujeres que con su tesón y esfuerzo, con sus equivocaciones y aciertos, le dieron sentido a todo esto. Fiestas del Machete, para empezar entonces el rescate de los imaginarios colectivos, de la historia común, del sentido de lo que somos. ¡Fiestas del Machete, carajo, para sentirnos ituanguinos!!!!! Con todo el aprecio y el orgullo de sentirme ituanguino y montañero, Heriberto Gallo Machado". En nuestro blog www.coloniadeituango.blogspot.com adelantamos una encuesta alrededor de este debate sobre el nombre de las Fiestas. Entre y participe con su voto. Saludo cordial, Colonia de Ituango Residente en Medellín.

13 de abril de 2008

ENVÍA FOTOGRAFÍAS e historias DE TÚ FAMILIA AL CORREO: jucamogo59@gmail.com

simplemente hermosas. PARA ESCRIBIR TÚ COMENTARIO, SOLO DEBES DE ABRIR GRATIS UNA CUENTA DE CORREO EN GMAIL DE GOOGLE. cámara de j.c.m.

walter hurtado p dijo...OBSERVANDO EL VIDEO DE LA DRA. LILIANA:

HOLA UN SALUDO MUY ESPECIAL A TODOS LOS PAISANOS DE SANTA RITA, LA GRANJA, ITUANGO, SAN ANDRÉS DE CUERQUIA Y DEMÁS. ES UN HONOR PARA MI SER PAISANO Y COMPAÑERO DE ESTUDIO DE ESTA MUJER TAN EMPRENDEDORA QUE HA PARIDO MI LINDO PUEBLO SANTA RITA, Y POR SUPUESTO DOÑA PASTORA ROLDAN QUE REGALO NOS HAN DADO DOÑA PASTORA Y SANTA RITA CON ESTA EXELENTÍSIMA MUJER LA DOCTORA LILIANA RENDÓN. GRACIAS A ELLA NUESTRA REGIÓN HA SIDO MIRADA CON OTROS OJOS GRACIAS A SU GESTIÓN HAY PROYECTOS TAN GRANDES EN EL NORTE DE ANTIOQUIA COMO ES LA REPRESA PESCADERO ITUANGO. DOCTORA LILIANA QUE DIOS LA BENDIGA POR DARLE TANTO A NUESTRA REGIÓN COMO NUNCA ANTES NADIE EN TODA SU HISTORIA.

WALTER HURTADO PINO, DIJO...

HOLA. QUE FANTASÍA, ESTAS FOTOS ME TRANSPORTARON A LOS AÑOS OCHENTA EN MI AMADO PUEBLO SANTA RITA. PAISANOS SIGAMOS SOÑANDO CON NUESTRA NIÑEZ Y NUESTRA ADOLESCENCIA, QUE FUE COMO VIVIR UN SUEÑO EN UN PARAÍSO Y EN UN PARAÍSO REAL. JUAN CARLOS QUE DIOS TE BENDIGA Y UN ABRAZO HERMANO POR LLEVARNOS EN ESTA NAVE DEL TIEMPO HACIA NUESTRO PASADO, CASI ESTOY LLORANDO DE RECORDAR LO MEJOR DE MI VIDA, MI NIÑEZ. MUCHACHOS UN ABRAZO PARA TODOS MIS PAISANOS Y PARA AQUELLOS QUE TUVIERON LA FORTUNA DE CONOCER ESE LINDO PARAÍSO SANTA RITA . PUEBLITO VIEJO TE LLEVO EN MI CORAZÓN ¡¡¡CARAJO!!!. Gracias por este mensaje. j.c.m.

ASÍ ES SANTA RITA...VISÍTALA...

ITUANGO

San Andrés de Cuerquia, marzo 24 de 1917
El 19 salí de Yarumal a las cinco y media. A poco de dejar el poblado se encuentra la quebrada de Yarumalito, bastante grande, la cual desde el punto en que la cruza al camino, como por puente natural, hasta casi una legua más arriba, viene cubierta por debajo de grandes piedras rodadas de las laderas vecinas en cataclismos prehistóricos. En largos trayectos esas piedras están cubiertas de tierra arrastrada por las lluvias y de vegetación. El camino hasta la serranía que separa las aguas del río Nechí de las del Espíritu Santo es como los que conducen a Yarumal, de los cuales he hablado, y como éste atraviesa extensos y ricos potreros de suculenta grama, que alimenta millares de cabezas de ganado, de cualquier punto se puede ver claramente lo fácil que es llevar esa vía con pendiente casi insignificante, y aun acortándola de Yarumal a la montaña. Me dicen que ya está hecho el trazado y empezados los trabajos en ese sentido, pero nada vi de ello. Mi propósito fue ir a Ituango pasando primero por San Andrés, pero en una casa en que había venta de licores, como en casi todas las de los caminos de Antioquia, se me engañó sobre la vía que debía seguir, probablemente porque se desilusionaron al ver que no me acercaba con el peón a consumir aguardiente. Después de andar más de una legua conocí el error por uno de los pocos pasajeros que encontré en la jornada, y resolví seguir directamente a Ituaugo y regresar por la población de donde escribo. Desde aquella, serranía se baja por camino muy pendiente al río Espíritu Santo, invadeable cuando llueve, pero que desde hace poco tiene un buen puente. De allí se sube en las mismas condiciones en que había bajado, y siempre entre grandes fincas vestidas de ganado.", a otra alta serranía que separa la hoya de este último río de la del San Andrés, de mayor caudal, y ambos tributarios del Cauca. De esta sierra se desciende costeándola como una legua y después por un espinazo casi vertical hasta un descanso formado por algo como una protuberancia que le sale y que no tiene superficie medianamente llana mayor de dos fanegadas. Allí hay unas doce casitas que forman calle. Este caserío se llamaba antes Sepulturas y después La Dormida, Aguacate y Ochalí o la Bodega de Ochalí, pero su actual Cura, pues esto es viceparroquia, le cambió el nombre por el de San Antonio de Ochalí, y los vecinos han aceptado el bautizo. Hay allí modestísima capilla y Escuela de varones con 29 alumnos, y de mujeres con 42, Me observarán que cómo un poblado como aquél puede dar 71. estudiantes a las Escuelas públicas no habiendo por allí cerca más habitaciones porque en esas faldas casi no se encuentra plano suficiente para edificar un rancho sin hacer banqueos. A mí me llamó la atención eso allí y en San Juan de Rodas, y las Maestras me aclararon el punto diciéndome que los niños concurren hasta de más de legua y media de distancia, llevando la pobrísima ración que les sirve de almuerzo, y no regresan a sus casas hasta la tarde. Desde aquel lugar se ven descender de la cordillera torrentes más o menos grandes que forman cascadas de varios centenares de metros de altura. El Vicepárroco, recién ordenado, es un joven de origen boyacense, llamado Norberto Sandoval. Por Ochalí pasaba en tiempo de la Colonia el camino que conducía al puerto del Espíritu Santo, sobre el Magdalena. De aquel corto descanso en adelante el descenso es por vía más estrecha y pedregosa, y tan pendiente que tiene que estar uno con cuidado para no ir a n abismo por la cabeza de la montura. Así anduve hora y media completa hasta llegar a la torrentosa quebrada de Ochalí, que baja de tumbo en tumbo por lecho lleno de grandes piedras. La, encontré, ya caída la tarde, muy crecida, de manera de no dar paso, y a esa hora emprendí el regreso al poblado porque por allí no hay un infeliz rancho, que de haberlo aun desocupado habría preferido pasar una mala noche a maltratar más las caballerías. La pasé no tan mal, pues encontré techo, y carne y café por todo alimento, y para las bestias pasto y caña. Al día siguiente salí con un práctico que me enseñara el paso de la quebrada, pero ya la encontré delgadita como allí dicen, y la vadeé sin dificultad. Se sigue por un largo trayecto por la ribera de la quebrada hacia su desembocadura en el San Andrés, por vía tan estrecha y abandonada, cubierta de malezas y obstruida por los árboles de los lados, que tenía que estar defendiendo la cara y el sombrero a cada paso. Sólo en el Putumayo, de Mocoa, para abajo, y en el Carare, había encontrado sendas tan obstruidas como ésta. En varios puntos hubo que hacer uso del machete del peón para que pasara la mula con los baúles ; en una cornisa muy estrecha y larga fue necesario descargar y pasar el equipaje a hombros , en otras el guía llevaba la mula de la brida y el peón la sostenía de la cola ; varias veces tuve que acostarme sobre la montura para pasar por debajo de troncos de árboles caídos. Esto es camino departamental, camino de Antioquia, camino de la región en que nacieron el ilustre administrador Berrio y su digno hijo, actual Gobernador del Departamento. Por todas partes había encontrado puentes sobre torrentes casi secos en verano, pero que echan grandes avenidas en tiempos lluviosos, y de Yarumal para acá he pasado seis u ocho quebradas que los necesitan aun en tiempo seco para seguridad de los viandantes. Muy poco más abajo de la desembocadura de la quebrada Ochalí hay un mal puente sobre el río de San Andrés, y por él se pasa a la ribera izquierda. A pocos pasos está la partida del camino de Ituango para San Andrés. El río baja encajonado por altos cerros y forma veguitas cortas y tan angostas que la más ancha no excede de 500 metros. Por allí seguí río abajo por espacio de dos horas hasta su desembocadura en el Cauca, y siempre por camino descuidado. En esa vega, como es la mitad del trayecto recorrido, está el rancherío de El Valle, de veintiséis casas de paja edificadas de manera que demarcan bien una plaza amplia con sus calles en los cuatro ángulos. No hay capilla, pero desde hace tiempo están levantadas las tapias de una que probablemente no se concluirá nunca, porque esto, a causa de su mal clima, decae todos los días. Hay Escuela alternada con 31 alumnos por junto. Parece que allí era el asiento de los indios camíes. Segun todas las probabilidades fue en este lugar donde el Gobernador y conquistador Andrés de Valdivia fundó la ciudad de San Andrés, donde los indios dieron muerte a él y a 60 compañeros el 16 de octubre de 1574, y donde el conquistador Gaspar de Rodas, nombrado por la Audiencia Gobernador para suceder a Valdivia, vengó la. muerte de éste con una matanza general de indios. Machos viejísimos árboles frutales de diferentes clases, restos de antiguas cercas de piedra perdidas entre la maleza, la configuración y capacidad de la plaza y el hecho de no encontrarse en el curso del río San Andrea una vega tan amplia y tan bien defendida de las avenidas del río, enrobustecen esa conjetura, que, por otra parte, está a poyada por la tradición que se conserva entre los vecinos El lugar se llamó San Andrés, hasta que el Gobernador José Justo Pavón trasladó la cabecera, probablemente en 1853, al lugar en que hoy está, y desde entonces perdió el rancherio su antiguo nombre y empezó a llamarse El Valle. En San Andrés había Cura en 1776, y de él hace referencias poco favorable don Francisco Silvestre, Gobernador de la Provincia por aquel tiempo. De la desembocadura del San Andrés se vuelve a la izquierda para subir como un kilómetro por la ribera derecha del Cauca, por una cornisa angosta y peligrosa labrada en la roca, hasta el puente colgante llamado de Pescadero, que fue el primero que construyó el ingeniero José María Villa, siendo Presidente de Antioquia don Pedro Restrepo Uribe. Tiene allí el puente 53 metros de luz y una altura de 16 sobre el nivel normal de las aguas. El día que pasé por Ituango esta altura estaba reducida a 4 metros; tan crecido así estaba el río. En el invierno del año pasado el agua subió un metro sobre el puente, y se llevó todas las tablas del piso y gran parte del barandaje, como se ve por la fotografía que envío a ustedes. El daño ha sido reparado, pero no está libre el puente de ser destruido por otra avenida, y entonces las poblaciones de Itaungo y Santa Rita, y toda esa región, quedarán incomunicadas con el resto de Antioquia, porque ya no existen los bogas prácticos que montados en un palo pasaban a los viajeros las bravías corrientes de ese medroso río, que baja encañonado estrechamente entre rocas que sirven de base a lado y lado a altísimos cerros casi verticales. El puente está a, 370 metros de altura sobre el nivel del mar, y en él no se cobra pontazgo. Observé que se balancea con el paso de una caballería por él, lo que muestra que esta primera obra del ingeniero Villa no tiene el mérito de la del puente da Occidente, que inmortalizará el nombre de este amigo, entre nosotros o que los estribos fueron falseados por las crecientes de 1916. Allí empieza subida pendientísima de casi tres horas por entre la hacienda de San Juan de Rodas, que pertenecía hasta hace algunos años a don José María Díaz, hombre bueno entre los mejores de Medellín, y es hoy de don Jenaro Gutiérrez. Tiene la hacienda 18,000 hectáreas, y si se juntan las partes llanas de ella quizá no llegan a 18. Todo lo demás es extraordinariamente quebrado desde la. cima, de la cordillera hasta los ríos Cauca, e Ituango, que la limitan. En uno de esos lugares llanos, que no tiene una hectárea de superficie, fundó el Conquistador Gaspar de Rodas la ciudad de San Juan de Rodas, La cual se arruinó prontamente por sus malas condiciones por los indios. Durante la Colonia y los primeros años del siglo pasado vegetaron por esas regiones pequeños poblados, hasta que en 1854 se dispuso que la cabecera fuera en Fandango, hacia el río Ituango, y como allí no hay agua potable cerca, dos años más tarde se trasladó al lugar que hoy se llama Ituango, donde hay la circunstancia de que también se carece de ese indispensable elemento, en términos que sólo en tiempo de lluvias llegan al poblado pequeñas corrientes, y en tiempo de seca tienen que ir los vecinos a la quebrada de Chapinero, a un kilómetro de distancia, a proveerse de agua para el consumo de las casas. Aunque chica, esta quebradita podría llevarse al poblado con poco gasto, pero es agua de mala calidad. Don Elías Gutiérrez, hijo del dueño de la hacienda, me hizo quedar en ella a las dos de la tarde, en casa cómodamente edificada, en el lugar llamada Ojo de Agua, porque hay allí la excepcional circunstancia en esas lomas de nacer una sedienta fuente, el señor Gutiérrez me dispensó grandes atenciones. Ojo Se Agua está a 1,420 metros de altura, es decir, 1,050 más elevado que el puente, y sin embargo, de allí se sigue subiendo más de dos hora por empinadísima vía y por entre potreros de excelente grama hasta la cima del contrafuerte de la Cordillera Occidental, de donde se desciende por mal camino hasta un lugar adonde llega el que casi a nivel se ha empezado a abrir para descender de Ituango al puente. Este camino es angosto, lleno se conserva perfectamente, y tiene como legua y media de longitud. Costea un cerro muy alto, en forma de pan de azúcar, a cuya cima había que subir poco antes para bajar al poblado. En el lugar más alto de la hacienda hay una buena casa, y en ella una Escuela altérnala, a la cual asisten 23 niños y 27 niñas hijos de arrendatarios de la hacienda. El Gobernador de la Provincia en 1776 calificaba de deliciosas las lomas de San Juan de Rodas, y por allí pasaba entonces el camino para ir al Magdalena. La población de Ituango es chica, y me pareció que había prosperado poco en veintiséis años, entre otras razones por estar muy aislada y haber perdido durante cuatro años consecutivos las cosechas, a causa del invierno unas veces y de la langosta otras. Está edificada en un angosto y pendiente espinazo del contrafuerte, de manera que su plaza y sus calles son cómo las de Yarumal. Consta de doce manzanas no muy compactamente edificadas de casas de apenas regular apariencia. Está en construcción una grande iglesia de ladrillo. bastante elegante, que terminada haría honor a una capital de Provincia, y mientras tanto los oficios divinos se celebran en una humilde capilla. Se carece de luz eléctrica, que no se establecerá pronto por falta de una caída de agua cercana y por escasez de consumidores. No hay tampoco reloj público. Por el aislamiento de Ituango no van allí forasteros, como no prueba el hecho de haber despertado gran curiosidad mi presencia y de estar su hotel completamente desprovisto de aquello que la, más infeliz posada de camino público tiene para atender a los viajeros. Están alojados allí el juez del Circuito y su Secretario, de la alcaldía es comensal el Alcalde, todos ellos forasteros, y es dueño del hotel el Secretario de la Alcaldía, y sin embargo no había tía él un candelero ni otro utensilio mas necesario y difícil de remplazar. Por eso puede juzgarse de lo que son la población y el hotel. Sin embargo, no hace mucho se erigió en cabecera de circuito y de notaria, y tiene telégrafo y correo nacional. La principal industria es la cría y engorde y engorde de cerdos, de los cuales se sacan mensualmente unos 150 gordos para el interior. Además se se cosecha muchos frijoles y maíz. Hay varios cafetales pero no dejan mayor rendimiento porque el fruto tiene que llevarse a Medellín. en pergamino, y el transporte cuesta a $ 6 la carga cuando el buen tiempo hace transitables los caminos. El merado se celebra los domingos y mensualmente una feria de cerdos en día calculado para que los negociantes en ese ganado puedan llevarlo a la gran feria mensual de Yarumal. Se benefician ala mes y tres veces por semana, 30 cabezas de ganado mayor y 94 cerdos. Las rentas comunes del municipio se presupuestan en $ 13926 -60 y las de instrucción publica en $ 946-60. las seis unidades destinadas a la instrucción publica de las veintitrés de las rentas Departamentales cedidas a los distritos producen $440-89. hay partida especial para sostener un alumno interno en la escuela de agricultura y veterinaria de Medellín se sostienen tres agentes de policía sin uniforme. Las propiedades del municipio son una casa de dos pisos que hace de consistorial y donde no caben todas las oficinas publicas una cárcel insegura e incomoda y dos lotes para edificar escuelas, un pequeño hospital comprado con colectas de los vecinos manejado por un administrador en el cual se encuentran por termino medio 10 enfermos pues en el distrito se encuentra bastante anemia tropical, y vienen enfermos de los malos climas de las orillas del Cauca. En Hospital no tiene subvención alguna y se sostiene de caridad publica. En enero de 1899 se creo la oficina de correos y telégrafos. Hay una escuela de varones con tres maestros y 151 alumnos y una de mujeres con tres maestras y 172 alumnos las rurales son 4 alternadas una de niños y otra de niñas con 257 matriculados la propiedad raíz esta avaluada en catastro en $ 333.583 el censo de 1870 le daba a Ituando 1826 habitantes y el de 1812 modificado en 1916 le da 11922 habitantes ( el de 1918 le da 12518 habitantes poco mas por segregación del territorio), la atura sobre el nivel del mar es de 1570 metros y temperatura de 21 grados con posterioridad a la formación del catastro se segrego una parte del territorio para erigir el de Peque de manera que aquellas cifras son menores. En 1916 hubo 313 nacimientos, 147 defunciones y 50 matrimonios. De los nacimientos 48 fueron ilegítimos.

SEDES PARA DOS BATALLONES CONSTRUIRÁ EN ITUANGO SECRETARÍA DE GOBIERNO DE ANTIOQUIA

En la cabecera urbana y en el corregimiento de Santa Rita serán construidas las nuevas instalaciones, en donde serán reubicados dos batallones de la Brigada Móvil XI que operan en esos mismos sitios. Gobierno de Antioquia invertirá por lo menos 900 millones de pesos y espera que para finales del presente año estén en servicio Instalaciones de sedes para dos batallones construirá la Secretaría de Gobierno de Antioquia en el municipio de Ituango, en el norte del Departamento, con el propósito de afianzar el control del orden público en esa región y mejorar las condiciones locativas de los efectivos del Ejército. El titular de esa dependencia, Andrés Julián Rendón Cardona, informó que su despachó invertirá por lo menos 900 millones de pesos en las nuevas sedes para los batallones de la Brigada Móvil número XI del Ejército Colombiano. La primera de ellas quedará en el casco urbano del municipio y el sitio en donde se construirá está siendo definido por la alcaldía. Allí las unidades del ejército ocupan un edificio en el parque principal, el cual deberá ser entregado, por razones de un contrato de compraventa, con el Hospital local. El lote será aportado por el Municipio. La segunda de las sedes se construirá en el corregimiento de Santa Rita, en donde la alcaldía busca la adquisición del lote en donde hoy tiene su campamento el batallón. Se espera que para finales del presente año se haya cumplido con todo el proceso de diseño, construcción y puesta en servicio de estas dos sedes del Ejército, las cuales hacen parte del programa de construcción de infraestructura para los organismos de seguridad, para lo cual la Secretaría de Gobierno ha dispuesto una partida de 20 mil millones de pesos. El secretario de gobierno de Antioquia, el alcalde Carlos Mario Gallo Machado, el director técnico de la secretaria de Gobierno Jair Jiménez y representantes de la VII División del Ejército, visitaron ayer los sitios actuales en donde se encuentran los Batallones que serán reubicados, así como posibles lotes para las construcción, en la cabecera urbana. GOBERNACIÓN DE ANTIOQUIA DIRECCIÓN DE COMUNICACIÓN INFORMATIVADespacho del GobernadorMedellín, marzo 04 de 2008.Em . 197

FANTÁSTICAS...

DELEITÉMONOS...

RECORDAR ES VIVIR...

MAURICIO JARAMILLO GUTIERREZ

mauricio dijo... un saludo muy especial a todos los paisanos santa rita residentes en medellin . al profe carlos y toda su familia , gracias por dedicarle parte de su tiempo a publicar articulos y fotos del pueblitoa tt: mauricio (tornillito) 13 de abril de 2008 10:34
MAURICIO, ENCONTRÉ EN MIS ARCHIVOS ESTA FOTICO DE TÚ PAPÁ. J.C.M.